PENSAMIENTOS PROFUNDOS

Mi poesía no busca belleza
Ni busca razón.
Sólo vuestra sugerencia...
Y moveros en alguna pasión.

..

.
EQUIPAJE DE MANO

Ya marcho por la vereda
Vestida de sudor blanco
Sintiendo esa
Sequedad agarrotada
Extinguiendo del cuello
Mi garganta lozana


Ya marcho por la vereda
Atrás quedó mi letargo
Ya marcho por la vereda
Temblor infinito de manos
Que como anaquel sostienen
Pulso y ventura
En mi bagaje bordado:
Palabras, emoción
Canto, ilusión
Y ahora llanto...


Ya marcho por la vereda
Con premura
De este espacio
Ya marcho por la vereda
Ya marcho por la vereda
Con mi equipaje de mano





QUÉ PRISA LLEVA EL ALMA HUMANA POR MORIR

Velocidad vertiginosa cayendo sobre nosotros
librándonos de la paz, del sosiego placentero
Y del silencio acompasado de los días.

Pero ¡Qué deprisa va sucediendo el milagro!
Sí, el de alejarnos y huir.
Desplegada amnesia atrofiando
Nuestro ser.
Pero ¿Qué somos?

Inmundas cadenas sometidas,
Descarriadas;
Doblegadas ante la autoridad del regidor,
-Reverso de la justicia, moralista de la sinrazón-
Discretos balidos apenas audibles,
Sonidos metálicos que nuestro aliento esboza,
Distorsionados;
Miradas, que sin visión circundan
El corazón cabizbajo.

¡Yo no quiero contagiarme!
Y lo grito.
Echando un pulso a la imaginación
Evado mi alma amada,
De ese reguero oxidado,
Que allá en su herrumbre se alberga.
Y lo quebranto.

Pero ¡Qué prisa lleva el alma humana
Viviendo, para lentamente, morir!

(De un alma viva)




CARTA DIRIGIDA A LORD A.D.

¿Es mi alma la que peca?
¿O es el día que no amanece?
Tenebrosa es la sombra del abismo
Que mi cuerpo desprende.


¿Es el amor
La cara oculta de tu odio
El que se enreda entre mis huesos
Escupiendo con veneno
Eso que los demás llaman -besos-?

De Profundis, mi pedestal
Es el mástil de tu horca.
Mi cárcel, oscuro habitáculo
Enmarañado de dolor
-O belleza del amor-
Que rodea mi sino,
Pule la órbita de tu felicidad.

Necio quedaría escaso
A tu persona;
Así como honorífico
Mi renombre ascenderá.

No consienta este Dios
Que ahora contemplo
Que tu imagen resida
En la memoria del mal.
Tú, flor de Lis que yo amé,
Cuyo aroma asfixiante
Inyectaste en mi cuerpo,
De Produndis, de tu burda bacanal.

(De una profunda admiradora).







JANE AUSTEN

El sonido de los pájaros
Anuncia que alguien te está observando;
Ese sol, que por amor se desvela
Y que con fingidas posturas
Usa de sus manos que son rayos
Para crear con caricias
Ese entorno, ese clima.

Dulces manos que
Bañan de tinta las hojas
Que el lector con ansia
Va lentamente devorando.

Jane, querida Jane
Contigo los meses son horas
Y las horas, secuencias de regocijos;
Así, la fatiga se oculta tras tu aurora.

Ya, ya escucho tu baile
Ya se entierran las sombras
Ya el sensual beso excede
La breve libido del mortal.

Jane, querida Jane
Gracias por salpicarnos
Con honrada agua fresca
Que emana de tu retórica alberca,
Aromatizando nuestra porosa piel
Saboreando cada renglón
De tu voz de Atenea.








ELEGÍA A FRANCISCO TORTOSA PARRILLA

(24 DE ABRIL-1933 16 DE NOVIEMBRE 2010)









No soy Manrique de España,
No aquél Solón de Atenas
Ni de Verona Catulo.
Tan sólo tu hija soy,
-Ojos de aceitunas negras-
Así me lo susurrabas tú,
Provocando en mi niñez sonrojo.

Cinco frondosas ramas
De mi madre y de tu leño
Ramas que ya espigadas,
Ni el viento erosivo
Ni el aguacero más vivo
Han podido desprender
¡Padre mío de tu lado!

Almeria te trajo al mundo
Envuelto en paño de abriles ;
Madrid te vería partir
Gimiendo, llorando y
Noviembre con su mano
Se llevó, tu espíritu
Y tu alma, más allá del altozano.

Ahora, un sol amargo
Pretende emular el día;
Sol que con desmán irradia
Afilados rayos
Que atraviesan mi esperanza.

La paz de la noche se embiste
En humilde hueco para el sollozo;
Tifón fustigado, por mi afligida pena.

Todo queda en penumbra;
De los colores,
Su matiz no percibo.
Caterva de sordos zumbidos
Representan mi único sonido,
Que en espiral agasajan
La profundidad de mis oídos.

Tu estela intento seguir,
Mas tu brazo detiene mi paso
Y la súplica de tu mirada
Me anuncia el deseo
De no quererme más a tu lado.

¡Pienso que no es verdad!
Tropiezo en mis pesadillas
Que con furia me acorralan;
Atonía latente que emana
Tu cuerpo, ya iracundo,
Ya inerte.

Gratos recuerdos
Se desplazan por mi memoria,
Que inmortalizo en tu espejo.
Donde yo me miro, pero a ti te veo.

Así, sonantes pareados
Con orgullo recitabas,
En esas navidades blancas.

¡Y que ya jamás serán blancas!
Porque de duelo se visten:
Del Belén, sus figuras;
Del árbol verdoso,
Su busto, su tórax, su torso
Cuyas cintas a media asta oscilan.

Cántico vibrante, tu voz
adornaba nuestro párvulo silencio,
Y ahí, sentada yo en tu regazo
Atendía con asombro
Tu entonar melodioso.

Quiero llorar con palabras
Quiero escribir un TE QUIERO
Quiero traspasar tu senda
¡Déjame, subir a los cielos!

El consuelo no se muestra,
Tu añoranza me desvela;
Escucho tu risa, percibo tu aroma,
y yo te suplico:
¡¡Déjame padre, subir a los cielos!!

¡Que el viento me eleve
Que el agua me empuje
Pues ataviada de flaqueza, ya quedo!

¡Que mi cuerpo
Se disuelva en barro;
Porque ya de las ramas,
tu tronco se ha desmembrado!

Soplaré fuerte, muy fuerte
Para que el sabor de estos versos
Fluyan, y con diligencia
Tu edén rebase.

¡Y no permitas, padre!
Que el acorde de tus latidos
De mi memoria se quebrante.
¡Que no cesen, que no!

¡Oriundo de la vida,
Huésped receloso del óbito!
Quede contigo esta elegía,
Recordando tu sempiterno ser
Y quede contigo, este llanto mío.









Y DIME NIÑO...


Imagen realizada por Anabel Mera

¿De quién, esos ondulantes labios
De perturbada y vaporosa virilidad
Que acrecientan de mi lascivia el fulgor?

-Dime niño mío-
Si sólo con el latido de estos versos
Tiemblan mis manos, mis dedos,
lozano se sazona mi cuerpo
¡Y pletóricos gritos brotan de mi interior!

¡Y es que deseo tanto en este instante
Dejar de escribir!
-Niño mío-
Y buscar donde quiera que esté
Esa boca, tu boca que caprichosa
Revolotea sellando el burlete
Ciego de mi pasión.

-Mira niño-
-De esculpida luz estelar
Y Adonis de mis amores-
El contorno de mi relieve
De lucida intimidad
En ofrenda misionera te otorgo.

¡Ay niño!
Que como alborozado pez
De señuelo liberado
Con júbilo se zambulle en el agua;
Así me recreo yo, en la inmersión
Que carnalmente realizo en tu boca.

Quiero ser la sonda palpable
Que profundice con desparpajo
El bello paraninfo de tu alma
Ese alma de niño, mi niño.

Quiero prolongar las horas
Del día a tu lado
Y las nocturnas detener
Manteniendo tunantes pugnas
Por concederte otro nuevo placer.

-¡Ay niño!-
Lo que te daría yo
Y lo que te daré,
Cuando la simetría de nuestros labios
Se rocen una y otra vez.



DESDE EL TREN




Sentada como Dama de Baza
Mi corpórea aflicción
Va tomando aliento,
Desnudando de mi materia
Toda ilusión, cualquier esperanza.

Este tren, mi tren
En amenazante advertencia
Se exhibe, incesante sin callar
Mostrando así su existencia.

Chirriantes diálogos emergen
Rotando afónicos, en mi cabeza.
Insidiosos silbidos murmuran
Que se inaugura ya, su despereza.

Comienza en fulminante devaneo
La pesada vibración;
y liviano cosquilleo
Hace amago en mi interior.

Desde el ventanal diviso,
De Guadalajara, su campiña,
Soterrada, temblorosa
Que como agitada pleamar
Padece náuseas de viento inciso.

Delirantes cables de arrogante acero
Se me asoman, curiosos a saludar;
y de pronto...oscuridad;
Que me engulle cual rijoso ballenero.

Entonces y sólo entonces contemplo
Mi semblante, sin belleza, en el cristal
Macilentos ojos, de profundas regueras
Por los que circula mi caudal.

En este tren, mi tren
Cada día nuevos rostros se suceden
Inertes, mudos, atónitos
Con miradas vacías que casi hieren.

Este tren, mi tren
Me lleva a un cruel destino
De insolentes y albinas batas
Manipulando con aire mezquino
La fatiga y el calvario
De los que en camilla
Ultiman agónicamente su camino.

Desde este tren, mi tren
De pronto, me encuentro
Con el bárbaro señor Ramón y Cajál,
¡¡¡Que retiene a mi padre!!! en su epicentro.

Exhalando jadeantes palabras
Y temblando, a duras penas
Comienzo a musitar:
¡¡¡Deténgase, pare,
Por Dios, pare!!!
-Manifiesto al conductor susurrando-
Pero despierto en mi cama sudando,
Y la pesadilla vuelve a comenzar.









INJURIAS AL ALMA


Y dime viento...
<¿Por qué el tañer de tu esquila
Desea violar mis oídos,
Picando como lo haces,
Con esa furia, el portillo?>

¡Injurias al alma,
Alma de dolor y sangre!

Mis sentidos, se fisuran confusos;
En trémula ascensión mis nervios
Se enroscan, anhelando abrazar
Con irónica profusión,
De mi medroso cuello, los tubérculos,
Condenando así mi respirar.

¡Injurias al alma,
Alma de sangre y dolor!

Mi pensamiento, se nubla infausto
Haciendo resonar en mi interior,
Descompasado, el golpeteo
Incesante, de mi agónico cardio delator.

¡Injurias al alma,
Alma de dolor y sangre!

Y dime viento...
<¿Por qué esa tenaz porfía,
Si luego te ausentas
Cuando yo acudo,
A tu llamada, a la puerta mía?>

¡Injurias al alma,
Alma de sangre y dolor!

<<¡¡¡ No merezco esto!!!>>
Lágrimas de sangre gritan;
Que como afluentes de río
Confluyen en hondo penar
En mis ojos,
Que empañados te miran.

¡Injurias al alma,
Alma de dolor y sangre!

<¡Ya no más injurias, no!>
Pues mi alma exhausta está.
<¡Anúlame, galerna de tu brisa
Que el cortil de mi pena
Recubriré con bóvedas de cristal!>

¡Alma de sangre y dolor!


"OPORTET HAERESES ESSE"
-ES NECESARIO QUE HAYA HEREJES-


LEONOR DE AQUITANIA



Si Rómulo y Remo recibieron
Dulces calostros de loba,
¡Tú, valerosa Leonor, succionaste
Con sabia decisión, los de una leona!

Sangre regente croma tu escudo.
Tu cuerpo,-como vestido de cola-,
Arrastra gracia y pasión,
Indeleble pasión, tan francesa como inglesa.

Eres boca nueva en tu historia
E imagen reflejada de libertad,
Que no te callas ni frenas.

La ola de tu circundante existencia,
Ora de relucidas joyas, opulentas túnicas
Impregnadas de filtrantes fragancias y
Custodiada tú, de distinguidas y nobles damas;
Ora lluvia de afanosas lanzas, flameantes
Broqueles, estridentes blindajes y
Caballerosos jinetes en tu campaña.

Permíteme ¡Oh, gran Leonor
Sumida en orante reverencia,
Que loables palabras enaltezcan
El frontispicio de tu redimida
Memoria y de tu consagrado honor!




SONETO DE PALABRAS








Rúbrica de versos caen de mi boca
Besos de tinta en la piel del lector
Droga sedante que calma el dolor
Alterando en dúctil tacto, la roca.

Sutil sensación, lo insano revoca
Creando con gracia gran estupor
Recogiendo frutos de labrador
Callando al montaraz que no se apoca.

-¡Que viva, que viva el dulce soneto
Que nos traiga alegría sin medida
Y al cuerpo conserve sensual e inquieto!

Y como billete sólo de ida
En la gente se quede bien sujeto
Dándole sustento, cobijo y vida.







¿QUÉ TAL UN VALS?



Digno de denotar
Mística contemplación
De mutuas y fijas miradas
Distinguida cortesía en el saludo
y manos con inquietud selladas...

¿Qué tal un Vals?...

Que nos eleve el espíritu
Ausente de nuestra materia
Rizando con donaire
el éter de nuestra existencia
con lazos de lino, lazos de seda
Igual que el vuelo del ave
Dibuja con sutileza...

¿Qué tal un Vals?...

Donde sólo haya esperanzas
Por los sueños devoradas
Pulidas de solemnes ilusiones
Y con nobles pasiones sustentadas...

¿Qué tal un Vals?...

Que inmortalice el tiempo
Que nos haga su prisionero
Y como guardián de secretos
Nos mantengan unidos en silencio...

Y digo yo... ¿Qué tal un Vals?
-¿Me concederías pues, este baile?...









PRIMAVERA


Sandro Botticelli "Primavera".


Canto de colores
Son de horizonte tus ojos
Pulsos de vida coronada
Que croman mis labios rojos.

Risa fragante
Emanas con empeño
Perfumando la prosa
Embriagando el verso.

De bosque tu paladar
Engendra orquesta de sabores
Que degustan las abejas
En el néctar de tus flores.

¡Déjame ser tu sol,
Tu nube y tu brisa
Y fuente natural
Que colme tu sed
Y nunca cese tu risa!...



exilio


Como sombra de suspiro
Me alejo...
Como incandescente vapor
Me elevo...

¡No puedo verme las manos,
Ni palpar puedo mi cuerpo!
Si tampoco conservo mi rostro
-¿Cómo saber si río o lloro?


-¿Será que he vuelto al vientre materno? O
-¿Será que me encuentro
Fuera ya del firmamento?

De condición humana
Memoria sólo poseo
Que como infecta garrucha,
¡Me tortura, me desgrana!
Pero vivir sin ella...¡No puedo!

tyle-span" style="font-family:'trebuchet ms';">






Una mirada oculta
Lo que niega la razón.

Un palpitar inquietante
Que sucumbe el interior.

-¿Quién es, quién llama?
No despiertes a esa niña
Que en su yacija descansa
Aljibe de inmensa alegría
Es emblema en su mentón.

Chssss...parece que te ha oído
Y alzar los brazos quiere.

Duerme niña, duerme
Y sé feliz en tu desmayo
Así,sin despojar tu honor.
Duerme niña, duerme
Que tu aya seré yo.


.

(Reproduce el fichero para escucharlo con la poesía)


CÓMO DECIRTE PUES...


Si será que el alma yace ahora dormida
Pues no percibo ni brisa, ni aliento en mi sino;
.-¡Qué enormes muros se elevan!
Rozando la luna, desgajada ya de su brillo;
.-¡Cómo el día y la noche se mezclan!
Buscando ambos su más sellado e íntimo destino.

Cómo decirte pues,
Si este diluvio que emana ¿Es amarga humedad?
¿O llanto que irrumpe con profunda tempestad?
Que entonando hermosas plegarias
Envuelve al más frívolo corazón
En suave manto con grata devoción.

Cómo decirte pues,
Que tras caluroso saludo
Se ciñe la más triste y
Tierna de las despedidas.

Cómo decirte pues,
¡Ay! Que yo me aferro a la vida
Y que en la pequeñez de mi bitácora queda
Mi sensible Biblia, con dulce pluma escrita.

Cómo decirte pues...
¡Y cómo decirte pues!
Adiós, adiós vida mía.


Y TE DOY LA BIENVENIDA...


¡Y te doy la bienvenida!
Soledad de mis pesares
Desnudez de mi olvido
Y tristeza oscura que recorre
Con pereza surcos y manantiales.


¡Y te doy la bienvenida!
Porque se me antoja
Porque sé que aunque débil
Con locura y fe lo digo
Talas mi árbol, dejando tan sólo una hoja.

¡Y te doy la bienvenida!
Sonidos del alma
Que no son sino fúnebres sonidos
Que agolpan mi velo,
El de la desesperanza.

¡Y te doy la bienvenida!
Coraza que todo lo tapa
Que prolongas mi llanto
Que te nutres de la nada
Y que en el silencio clavada dejas mi estampa.

¡Y te doy la bienvenida!
Con imprecisas palabras;
¡Y te doy la bienvenida!
Con muda pena y funestas alabanzas
¡Bienvenida! porque en mi pecho tu morada queda emplazada.

.

ODA A GALICIA



¡AY, CORUÑA!





¡Eres brava como la que más!
Coruña,- ¡Gran abanderada de España!-

Enormes surcos se abren
En tu curvada y opulenta cima;
Sonidos que repican y repican
Contra los escollos
De tu incesante historia
Que en lejanos tiempos comenzaron
Y que aún hoy con agrado no culminan.

Ya resuena el timbrar
De tus mortificantes lamentos
Que en trémula carrera
Se elevan hasta tu infinita
Y magnánima torre, ¡OH, tu Torre!....

¡Sí, -la de Hércules-,
La divina y majestuosa!
Que erguida en magnífico esplendor,
Ahí, vigilas con atenta Y benevolente audacia
Bajo las aguas que bañan tus pies,
El ansia de Alfeo por cubrir
A Aretusa- su inmortal amada-,
Con balsámico y devorador lance
Y que ella en su estado virginal ansía.

¡Te saludo, gran comarca de Bergantiños!
Cuna de fenicios y romanos
Y bacanal de Vikingos y Normandos.

¡Coruña!, única tertuliana
De tus marineros eres.
Hiciste de la sal tu laguna
Y del comercio y peregrino tu morada.

Peste y guerras has sufrido
Y a nuestra Armada Invencible
Con gallardía, de puerto has servido;
En tu inagotable lucha por la libertad
El Marquesito en tu plaza, del patíbulo
Fue testigo, y el Deseado su verdugo ,
Con su afanosa virtud y caridad…..
Y cómo no en tu Jardín de San Carlos
John Moore, que contra Napoleón luchó
Yace ahora enterrado.

¡Ahí quedas!, con tu Santiago,
-El Mayor de Compostela-,
¡Adorado Campus Stellae!
Hacia donde se dirigen
Las almas que con fervor rezan ;
Tu Plaza del Obradoiro
Con su barroca Catedral,
Considerada hoy en día
Patrimonio de la Humanidad,

Tu maravillosa Plaza de la Quintana
Cuyos héroes de -el Batallón Literario-
Lucharon con su lema:
“Por rescatar a Fernando
Y acabar con Bonaparte
Uniose Minerva a Marte”.

Bonita ciudad Coruña, eres,
¡Pero verdaderamente bonita!
Acógeme en tu Mar
Que me arrulle tu Brisa
Pues quiero dejarme llevar
Por tu espíritu vivaz, tu coloridoTu luz y tu sonido
Y toda tu gran bondad;
Y Que jamás a tu olvido, ningún ser
De esta tierra se someta, con lúgubre desvarío.



Próximamente Lugo


.

MI MUNDO MÁGICO



¿Por qué te siento tan dentro de mí?
¿Por qué inundas mi alma de esta manera?
Alegre romanza que brota en la mañana,
Espejo de mi alma y morada de mi amor.

¡Tú,- dulce poesía-,
Calesa de mi esperanza!
Que apareces ante mí,
Cargada de refinada lujuria,
Tan ardiente y tan pura…
Me desnudo ante ti,
Sucumbiendo a tu noble figura
Por la fina fibra de mi rica sensibilidad.

¡Reflejas mi noche, auguras mi día!
Tu sapiencia te hace percibir
Mis más íntimos secretos;
Mas esta comunión
Que entre nosotras nace
Hace que te tenga siempre a la vera mía.

Eres mi mundo de sueños,
La llave que destapa mi ser
Todo de pasión y goce bañado;
Comienzo y sinfín de lo ilimitado,
De lo prohibido,
Y luz que no aporta requiebro ni olvido.

Nos conservaremos juntas
Unidas en nuestro pequeño firmamento
¡Tú, tan viva, tan táctil!..
Yo, tan sumisa,
Como de tus pupilas, la más fiel;
Y que enviándome tu suave aroma
Permaneces junto a mí
En lo más profundo de mis sentimientos
Y en la parte más sentida de mi piel.



LORD BYRON V



Augusta Leigh
......
¡Mi Lord, mi Lord, mi gran Lord!
....
Agradezco de veras tus ecuánimes sugerencias
Acechando en mí ahora
El mucho atrevimiento,
Y la falta de pudor
Sobre mis confesiones ante tí.

Pues cuantas más palabras de amor
Salen de mis labios,
.....¡ Más te Amo!;
Y cuanto más se liberan mis sentimientos,
.....¡Más te Siento!

¿Deseas en verdad que deje de amarte? .....

Hasta que mi alma no se hunda
En las entrañas del Orbe,
.....¡¡¡Eso no sucederá!!!



Tu Galantería, Talante y Seducción
Han privado a mis sentidos
De toda lógica y razón;
No pudiendo discernir
Entre bondad y perjuicio ya.
...........
¿Cómo entonces podré actuar yo? ....

Tu dulce sueño es mi vigilia
Toda yo ante tí tiemblo:
Mi rostro, mis manos, mis senos,
Producen un suave y agradable siseo
Emitiendo destellos
De asombrosa palpitación.

Es tan fácil quererte....
Y tan complejo tener que perderte....

Quisiera ser huella de tu pasado
Y esperanza y anhelo en tu futuro
Sabiendo que nuestro presente
Significa devoción y entrega
A nuestro Cielo...
.....¡Aquí en la Tierra!

Te echaré mucho de menos.....
......
En tu tristeza y apatía
Siénteme con ternura a tu lado;
Y recuerda que siempre
En mansedumbre ,
Un lugar en mi corazón
Te quedará así,..... ESPERANDO.




Eternamente tuya: Augusta . . . (21 de Marzo de 1816)


FIN
.